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Cómo clasificar y tratar tu tipo de piel

 Cómo saber qué tipo de piel tengo.

Conocer nuestro tipo de piel nos permite darle los cuidados naturales adecuados, de forma que no perdamos el tiempo en tratamientos inútiles, que solo pueden causar problemas a nuestra piel.

Piel seca

Si sentimos la piel tirante y rígida, que se pela o se escama y que tiene un aspecto apagado, estamos ante una piel seca. Suele tener manchas y en ocasiones parece más vieja de lo que realmente es, además de que se ve muy afectada por los cambios climáticos.

La prueba de la servilleta de papel también sirve: si no ves rastro de grasa y aparte tienes los síntomas anteriores, tu piel es seca. La piel seca necesita un especial énfasis en la hidratación natural.

¿Cómo tratarla?

Utilice leches o cremas sin enjuague o productos bifásicos; cremas humectantes y contra el envejecimiento prematuro.

No utilice jabones agresivos ni productos con alcohol.

Piel grasa

Una piel grasa desprende grasa y es brillante, especialmente en la llamada zona T (frente, mentón y nariz). Presenta poros abiertos, imperfecciones y da un aspecto de estar sucia. El mayor problema de este tipo de piel son los granos y puntos negros.

¿Cómo tratarla?

Utilice gel limpiador no comedogénico, a base de agua y retirarlo con agua tibia o fria, nunca caliente, use tónico facial astringente y crema hidratante.

Una piel grasa debe exfoliarse a menudo para evitar la suciedad, y la limpieza de la misma con productos naturales astringentes es fundamental.

No utilice formulaciones con aceites o de textura muy cremosa

Piel mixta

La piel mixta es una piel que tiene la zona T grasa -preferentemente- y el resto del rostro seco o normal ,en general las mejillas.

Si queremos diferenciar si tenemos la piel grasa o mixta, el papel que utilicemos marcará una T si tenemos la piel mixta, mientras que tendrá grasa en todos lados si la piel es grasa.

¿Cómo tratarla?

Utilice geles limpiadores a base d agua, especificos para pieles oleosas, prefiera el uso de cremas hidratantes con Vitamina C.

No utilice cremas a base de aceites.

Piel sensible

Esta piel puede tener característica de cualquiera de las anteriores, pero además reacciona a casi todos los productos, se irrita con las temperaturas extremas y causa irritaciones, sarpullidos y picores.

Los productos químicos del cuidado de la piel y los jabones suelen afectar a este tipo de pieles. Por eso, las pieles sensibles son ideales para la utilización de remedios naturales que no las irritan ni les provocan problemas.

¿Cómo tratarla?

Utilice leches hipoalergénicas sin enjuague, libres de perfume o de alcohol.

No utilice agua excesivamente caliente o fria; estimuladores de colágeno en demasiadas dosis( para esto consulte a su dermatólogo)

Piel acnéica

El acné es una afección de la piel que se produce al darse, al mismo tiempo, estos dos problemas: por un lado la glándula sebácea produce un exceso de grasa y, por otro lado, se da una obstrucción de los orificios de la superficie de la piel, llamados poros. Esto desencadena una inflamación del poro por acumulación de grasa en su interior, incluso pudiendo llegar a una infección del mismo.
En los casos en los que no se produce la obstrucción de los poros, el exceso de sebo sí puede salir al exterior, produciendo los temidos brillos faciales. Este es el caso de lo que se considera una piel grasa. En estos casos también puede aparecer de vez en cuando alguna lesión inflamatoria.

¿Cómo tratarla?

Utilice limpiadores dermatológicos  específicos para este tipo de piel, con principios activos especiales para controlar infección; gel limpiador no comedogénico a base de agua.

No utilice Agua caliente.

Piel Madura:

A pesar de que solemos hablar de piel madura a partir de los 35 años, la edad de inicio dependerá de la historia personal de cada uno, ya que la edad biológica no tiene por qué estar unida a las necesidades de la piel. En el envejecimiento de la dermis intervienen tanto factores endógenos (envejecimiento programado genéticamente), como exógenos (agentes externos, estilo de vida, emociones, entorno). Nuestro rostro refleja nuestra historia.

 ¿Cómo tratarla?Utiliceleches o cremas sin enjuague, productos bifásicos o agua micelar; crema con proteccion solar; crema de tratamiento con ácido glicolico, retinol, ácido hialurónico o vitamina C.

No utilice jabones agresivos y productos con alcohol.

Este artículo es para ser utilizado sólo con fines informativos y no está destinado a ser utilizada como un consejo médico profesional. La información aquí contenida no debe utilizarse en lugar de, o conjuntamente con, la recomendación de un médico. Se recomienda consultar a un dermatólogo o un especialista con licencia para el diagnóstico y tratamiento adecuados.